Fernando pertenece a la familia de Utopicus en el espacio Duque de Rivas, desde noviembre de 2017. Se dedica a la comunica-acción, la crea-actividad, la innova-acción, la emoci-ón, la forma-acción y el storytelling.

 

En palabras llanas, ayuda a personas y empresas en la comunicación para que ocurran cosas, para que surjan nuevas posibilidades, que se produzcan cambios, que sople aire fresco. Combina la comunicación creativa con la estratégica, la interna con la externa, los distintos lenguajes, los medios, etc. Para él, los terrenos fronterizos están llenos de posibilidades.

Fernando proviene de Balmaseda, un pueblo de 7.000 habitantes con gran tejido social, desde la adolescencia participo en todo tipo de iniciativas y, con veinte años, junto a un grupo de amigos, se hicieron “los reyes del mambo”; fundaron una revista, una radio, organizaron conciertos de artistas de postín, hasta hicieron una candidatura y casi ganaron las elecciones. Experimentó, muchas veces, la posibilidad de crear la realidad, siempre sobre el sustrato de la comunicación.

Su proyecto surgió con el azar, esas cosas que hacemos sin un propósito definido y, a la larga, configuran un verdadero propósito. Con 18 años empezó su trayecto profesional trabajando en una factoría, un trabajo que consideró duro a nivel mental, tanto por los horarios como por las labores sencillas y repetitivas. Pronto reconoció que su futuro no era estar allí. 

Queriendo estar en la cresta de la ola de la comunicación y la creatividad, se vino para Madrid en 2010 y, según él, no ha ido mal la cosa: ha organizado un meetup de comunicación política; ha participado en colectivos literarios, artísticos y audiovisuales; y ha sido invitado a charlar sobre la transmedia, el storytelling, la comunicación y la creatividad. Hace poco escribió un libro sobre comunica-acción y ha diseñado unos juegos para ayudar a las organizaciones a contar sus propias historias. Sigue reinventando siempre su propuesta con lo que aprende y experimenta. A veces con más éxito y otras con menos. A veces con muchas pretensiones y otras con ninguna. Pero nunca ha dejado de estudiar porque aprender le da vida. 

 

Ya lleva unos meses en Utopicus y lo que más le gusta es el dinamismo que se respira. Dice que ese movimiento, aparte de inspirarle, le hace más efectivo. Para él, es importante reconocer las condiciones que ayudan a fluir en el trabajo para poder reproducirlas.,

Tiene muchas visiones del futuro, lo que en cierto modo, según él, es no tener ninguna. Se identifica con el concepto del “devenir” de Heráclito, que el Cholo Simeone ha readaptado genialmente a nuestro tiempo con el “partido a partido”.

¿Su utopía? Expandir las posibilidades de la vida, tanto las suyas como las de las personas con las que se junta, y tener siempre la energía y la pasión para seguir avanzando en ese propósito.

 

 

 

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