Cómo me ven los demás.. Cómo quiero que me vean

Hace unos años, mientras me formaba como Coach tuve que hacer un ejercicio que se llamaba “Pedir referencia pública“. Ya por entonces yo tenia muy clara la imagen que doy a los demás, así que me lancé al ejercicio con la total seguridad de que nada de lo que encontrara me sorprendería… y, como ya estaréis imaginando me llevé una sorpresa, y no precisamente agradable.

Averiguar la imagen que mostramos a los demás cuando interactuamos con ellos es una de las primeras cosas que podemos hacer para empezar a desarrollar nuestras habilidades de comunicación.

Aquí os doy algunas claves que a mí me han servido:

 

1. Atreverse a pedir feedback.

 Claro está que esto es para valientes, no siempre es fácil escuchar de otros que no somos tan estupendos como creíamos ;(. Este suele ser el primer paso para saber qué cosas hago que no sé que hago y, más importante aún, qué cosas no hago que no sé que no hago. 

En mi caso, casi todos a los que pregunté que cosas creían ellos que se me daban no tan bien hacer (recomendación: previamente pedir qué cosas si se os dan bien hacer para que la autoestima tenga donde agarrarse). Me salió que daba una imagen de cierta desorganización .

Si desconozco esto ¿cómo voy a superar una entrevista de trabajo? a nada que el entrevistador tenga unas mínimas nociones de su trabajo, me vería el plumero fijo :( 

 

2. Practicar cosas distintas.

Una vez que he descubierto, por ejemplo, que suelo juzgar a la gente muy duramente, puedo empezar a practicar el “no juicio”. Esto suele llevar aparejado una gran mejorada en las relaciones personales. Podemos pensar en como nos sentimos nosotros cuando percibimos que alguien nos está juzgando por algo que hemos hecho . Ponernos en el lugar del otro siempre facilitar el camino.

Ello nos permite detectar acciones concretas que nos ayudarán en nuestro objetivo. En mi caso, leí unos cuantos manuales de gestión del tiempo y empecé a practicar alguna de las cosas que proponían. Con el tiempo volví a preguntar, me dieron un aprobado raspado, pero ahí sigo perseverando…

Y por último…

 

3. Revisar nuestras creencias,

Esta suele ser una tarea no sencilla pero que conlleva muchos beneficios. En muchas ocasiones, nos deja sin excusas para no hacer las cosas.

Acostumbrados como estamos a considerar que pensamos por nosotros mismos, nos cuesta reflexionar si efectivamente eso es así. En muchas ocasiones tenemos que entrar en crisis para revisar aquellas cosas en las que creíamos.

Por ejemplo, Si yo creo que para hablar bien en público “hay que nacer, es posible  que nunca haga nada por mejorar.

Hoy parece que tendrán mejores oportunidades aquellos que aprendan a desenvolverse en entornos cada vez más difíciles, no en vano está apareciendo con fuerza el termino VUCA, que quiere decir algo así como volátil, incierto, complejo y ambiguo.

Menudo RETO adaptarnos !!!!

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Cristina Galindo Martinez. 

Coaching y Desarrollo Profesional.

www.lideratalento.com

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