Oasis: reflexión startapera abierta sin 10 conclusiones

 

Nunca fue un grupo que me cayese bien, aunque su música siempre me acompañó.

Hace 2 días vi su documental realizado 20 años después de su fulgurante éxito y jamás había sido consciente del éxito que alcanzaron en tan poco tiempo.

Al parecer en apenas 2 años y medio pasaron de tocar en un garaje, donde para Liam Gallagher, co líder y cantante, era además la primera vez que se acercaba a la música, a ser los dioses del panorama musical internacional. Lo certifican dos conciertos con más de 250.000 asistentes cada uno y una lista de espera en busca de entradas de casi 2.6 millones de personas.

Después sucedió el declive, la descomposición del grupo y un legado que todavía está presente en playlists de bodas y bautizos en todo el mundo.
No me impresiona el éxito, pero si ciertas situaciones colaterales.

Voy a exponer un improbable ejercicio de paralelismo entre una empresa, un proyecto y lo aprendido de la historia agridulce de los hermanos Gallagher.

4 jóvenes con talento, unidos, ya que por separado eran un desastre. No solo un líder, sino dos, que lo mismo creaban que destruían. Una arrogancia total creyendo, sabiendo y trasmitiendo que iban a ser el grupo más importante del mundo. Que lo fueron… durante 6 meses.
¿Os suena a algo? A mí me suena a start up, por todos lados.

No juzgo el desarrollo de start up, simplemente recomiendo que veáis el documental y saquéis vuestras propias conclusiones. Abierto estoy a escuchar vuestros comentarios, interiorizarlos y ver los diferentes puntos de vista. Después, os contaré las mias.

Rafa de Ramón

 

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